Comunidad de San Miguel Arcángel

En el año 1961 fue fundada la comunidad de San Miguel Arcángel, siendo 33 personas las que conformarían las primeras familias de dicha comunidad. Los jefes de familia se dedicaban a las labores de campo, como la agricultura y la ganadería debido a que todos ellos eran ejidatarios. En este nuevo comienzo sintieron la necesidad de estar bajo la bendición de Dios, por lo que se unieron para tomar la decisión de cómo se llamaría su comunidad. Teniendo presente a San Benito y a San Miguel Arcángel, ya que habían sido fuente de su inspiración para este nuevo origen. Tomando la decisión de que a partir de ese momento seria San Miguel Arcángel, quien los protegiera junto a las bendiciones que Dios derramara sobre ellos. Desde entonces cada año se celebra el día 29 de septiembre, la fiesta del santo patrono con una pequeña fiesta donde hacen charreadas y una Misa.

Por el tamaño de la población, al principio no había escuela ni un templo, siendo como fuente de conocimiento una escuela móvil. Las familias de inmediato notaron esta grande necesidad, en ese mismo año se iniciaron la construcción de la primera aula con apoyo del gobierno, pero logrando obtener solamente la impartición de clases hasta grados previos a sexto por lo que los alumnos tenían que terminar sus estudios de primaria en las comunidades vecinas.

Al igual que la escuela era importante, también era la religión y las primeras misas se empezaron a celebrar en lo que era la escuela, e iba el sacerdote Francisco quien era el párroco de la parroquia San Juan Bautista de San Juan del Rio, después el encargado de celebrar las misas en dicha comunidad fue el padre Marcelo, del cual se aprendió mucho, ya que él, se daba el tiempo de enseñar a la gente del pueblo, todo lo relacionado con la santa misa. Con el tiempo se vio la necesidad de iniciar la construcción del templo, pero no había un terreno en donde construirlo, por lo que el C. Juan Pérez Reséndiz dono un pedazo de uno de sus terrenos para iniciar la obra. Inaugurando la obra los mismo pobladores, al ser ellos quienes colocaran la primera piedra que conformarían lo que fue un pequeño tejado de tabique, que no media más de 4 metros por 4 metros y ahí se realizaban las misas en ese tiempo ya teníamos la imagen de San Miguel, en un pequeño cuadro que fue donado por el Sr. Guadalupe Reséndiz. Con el paso del tiempo aún se continúa la construcción del templo a través de faenas, cooperaciones, kermeses, y algunos apoyos del gobierno y la buena voluntad de la gente porque aún faltan cosas por hacer.

Cuando fue tomada, como una de las comunidades que formaran la parroquia de Jesús el Buen Pastor y en aquel entonces el sacerdote Víctor Ferro, (proponía) tirar lo que ya estaba construido, ya que todo empezó a construirse sin algún plano, solo con las buenas ideas de los pobladores, pero la gente no aceptó generando con esto que se acordara, que se respetara la construcción. Trabajando en conjunto con los sacerdotes de la parroquia desde el padre Gabino Tepetate, con el padre Daniel, hasta ahora con el Padre Miguel Cano y por un tiempo con el padre José Guadalupe, se han transmitido a la comunidad conocimientos de fe y esperanza, por seguir en una vida de esfuerzo y lucha.

No dejando de lado sus raíces, cada año al término de semana santa toda la gente del pueblo, se va al cerro a convivir con sus familias y a no olvidar los dones que les han ofrecido aquellos campos y la semilla de unión y cooperación que Dios ha sembrado en ellos.

Alegres festejamos el 25 aniversario de nuestra parroquia y en esta semana también la festividad de nuestra comunidad.

Fuente: Recopilado por habitantes y encargados de la comunidad.