Comunidad de Cazadero

La historia de la Iglesia de El Cazadero, data de aproximadamente del año de 1540, con la llegada del Virrey Don Antonio de Mendoza a los llanos de El Cazadero, lugar donde habitaban indios otomíes.
El nombre de “El Cazadero”, se debe a la información que circulaba sobre la gran cantidad de animales de la zona y que el año de 1540 se llevó a cabo la cacería más grande de la que antes se haya hablado, y es de aquí de donde se toma el nombre de la comunidad.
Para este tiempo, se sabe que la Hacienda que presenta un estilo Yucateco, ya se había construido y dentro de ésta misma, en un pequeño espacio se llevaban a cabo celebraciones privadas o especiales que solo eran para la realeza, éstas celebraciones eran presididas por sacerdotes que venían desde España y se celebraban en latín.
Con el paso del tiempo, Don Antonio de Mendoza mandó construir una capilla a un costado de la Hacienda y quien por iniciativa propia regaló las primeras imágenes a la comunidad, éstas fueron la Purísima, Sagrado Corazón y la imagen de San Bernardino; los ornamentos y vasos sagrados que se encontraban en la Capilla, eran objetos de oro y telas finas que eran exportadas y elaboradas en España.
Con la muerte de Don Antonio de Mendoza, la Hacienda y la Capilla pasó a manos de la congregación de monjas “Clarisas” quienes atendieron por un tiempo el lugar. Tiempo después, Miguel Peón tomó posesión de la Hacienda para tomar las riendas de ésta y hacerla más productiva, para este tiempo, la Parroquia de Polotitlán brindaba servicio a la comunidad de El Cazadero, donde de igual manera, las primeras celebraciones se hacían en latín y de espaldas a las personas, años más tarde se cambió esta orden y se comenzó a celebrar en castellano, como en este tiempo las normas de la Iglesia eran muy estrictas, a las mujeres no se les permitía la entrada al templo con la cabeza descubierta ya que era una falta de respeto hacia Dios, así como también no se tenía permitido tener la Biblia en los hogares de cada persona, éstos textos sólo los podían tener los sacerdotes.
En este lugar, se realizaban las fiestas patronales dedicadas a la Virgen de Guadalupe, a quien se tomó como patrona del pueblo, se realizaban misas y juegos tradicionales como palo encebado, puerco encebado, entre otros. Ya para los años de 1931 a 1935, cuando se encontraba en el poder el gobernador Saturnino Osornio, se desató la guerra cristera, cruzándose con la cristiada, lo que generó una orden del gobernador para cerrar todas las iglesias y escuelas privadas y crear la escuela pública; narran algunas personas que jinetes entraron a la capilla de la hacienda montados a caballo y saquearon el templo, los ornamentos los utilizaron para hacer caronas para sus caballos y el cáliz y copones para tomar en las cantinas, después de haber saqueado la capilla, ésta se convirtió en escuela durante varios años.
Después de que saliera del poder Saturnino Osornio, la Capilla regreso a manos de los dueños de la Hacienda, donde se tuvo una asamblea y se decidió que se donaría para el pueblo y éste se haría cargo de ella.
En el año de 1945, en la comunidad de El Cazadero, fue testigo del peor desastre que por accidente haya ocurrido en nuestro municipio: el choque entre un tren de carga y uno de pasajeros que transportaba peregrinos a San Juan de los Lagos, esta tragedia dejó 150 muertos y más de 300 heridos.
Con el paso del tiempo, la comunidad fue creciendo y la Capilla era pequeña para esa cantidad de personas, ya que a la misma acudían personas de San Miguel Arcángel y otras comunidades. Con la llegada del padre Santos Dal Vianco a la comunidad (él realizó su primera misa en tierra mexicana), se acordó elaborar un templo más grande que alcanzara a albergar a las personas. En este periodo la comunidad ya era atendida por la Parroquia de San Juan Bautista y posteriormente pasó a integrar a la Parroquia de Jesús el Buen Pastor.

En el año de 1960, se comenzó con la organización y recolección de cooperaciones para la construcción de ésta, el padre Santos con apoyo de los señores Pedro Cruz, Juan Aguilar, Aurelio Cruz, entre otros. El diseño del templo y la búsqueda de benefactores para la construcción de éste, estuvieron a cargo del padre Santos y para el 24 de noviembre de 1974, se fundó el templo de Santa María de Guadalupe, tal como que se conoce actualmente.
Este templo, como ya se mencionó antes, está dedicado a Santa María de Guadalupe, donde se realizan dos fiestas, una fiesta chica que se lleva a cabo el 12 de diciembre y la fiesta grande que se realiza el segundo fin de semana del mes de enero de cada año. Cabe mencionar que la comunidad cuenta con cuatro capillas que están dedicadas a Santa Cecilia, Santa Anita, San Isidro Labrador y Capilla de la Hacienda, en cada una de estas se realizan diferentes actividades que permiten el acercamiento de los fieles.
Algunos de los sacerdotes que han dado servicio a la comunidad: Margarito Vargas, Antonio, Reinaldo, Jesús Sánchez (quien inaugura Adoración Nocturna en 1957), pastor Trujillo Nava, Andrés Ocio Corona, Martin Rocha Huerta, Francisco Herrera, Víctor Ferro (Vicario). Sacerdotes Xaverianos: Santos Dal Vianco, Cesar, Santiago, Natalio. Parroquia Jesús el Buen Pastor: Gabino tepetate Hernández, Gabino Martínez, Daniel (Diacono), Miguel Cano Nolasco, José Guadalupe Mejía (Vicario), Jorge Jiménez (Xaveriano).
UNIDOS POR LA FE, UNIDOS POR EL AMOR, UNIDOS POR EL ESPÍRITU QUE CRISTO NOS DEJÓ. La comunidad de El Cazadero se une al festejo de los 25 años de nuestra Parroquia de Jesús el Buen Pastor
Fuente: Recopilación de habitantes de la comunidad El Cazadero, San Juan del Río. Salvador Paredes Estrella (Pastoral de la comunicación)