Mes: septiembre 2016

Comunidad de San Miguel Arcángel

En el año 1961 fue fundada la comunidad de San Miguel Arcángel, siendo 33 personas las que conformarían las primeras familias de dicha comunidad. Los jefes de familia se dedicaban a las labores de campo, como la agricultura y la ganadería debido a que todos ellos eran ejidatarios. En este nuevo comienzo sintieron la necesidad de estar bajo la bendición de Dios, por lo que se unieron para tomar la decisión de cómo se llamaría su comunidad. Teniendo presente a San Benito y a San Miguel Arcángel, ya que habían sido fuente de su inspiración para este nuevo origen. Tomando la decisión de que a partir de ese momento seria San Miguel Arcángel, quien los protegiera junto a las bendiciones que Dios derramara sobre ellos. Desde entonces cada año se celebra el día 29 de septiembre, la fiesta del santo patrono con una pequeña fiesta donde hacen charreadas y una Misa.

Por el tamaño de la población, al principio no había escuela ni un templo, siendo como fuente de conocimiento una escuela móvil. Las familias de inmediato notaron esta grande necesidad, en ese mismo año se iniciaron la construcción de la primera aula con apoyo del gobierno, pero logrando obtener solamente la impartición de clases hasta grados previos a sexto por lo que los alumnos tenían que terminar sus estudios de primaria en las comunidades vecinas.

Al igual que la escuela era importante, también era la religión y las primeras misas se empezaron a celebrar en lo que era la escuela, e iba el sacerdote Francisco quien era el párroco de la parroquia San Juan Bautista de San Juan del Rio, después el encargado de celebrar las misas en dicha comunidad fue el padre Marcelo, del cual se aprendió mucho, ya que él, se daba el tiempo de enseñar a la gente del pueblo, todo lo relacionado con la santa misa. Con el tiempo se vio la necesidad de iniciar la construcción del templo, pero no había un terreno en donde construirlo, por lo que el C. Juan Pérez Reséndiz dono un pedazo de uno de sus terrenos para iniciar la obra. Inaugurando la obra los mismo pobladores, al ser ellos quienes colocaran la primera piedra que conformarían lo que fue un pequeño tejado de tabique, que no media más de 4 metros por 4 metros y ahí se realizaban las misas en ese tiempo ya teníamos la imagen de San Miguel, en un pequeño cuadro que fue donado por el Sr. Guadalupe Reséndiz. Con el paso del tiempo aún se continúa la construcción del templo a través de faenas, cooperaciones, kermeses, y algunos apoyos del gobierno y la buena voluntad de la gente porque aún faltan cosas por hacer.

Cuando fue tomada, como una de las comunidades que formaran la parroquia de Jesús el Buen Pastor y en aquel entonces el sacerdote Víctor Ferro, (proponía) tirar lo que ya estaba construido, ya que todo empezó a construirse sin algún plano, solo con las buenas ideas de los pobladores, pero la gente no aceptó generando con esto que se acordara, que se respetara la construcción. Trabajando en conjunto con los sacerdotes de la parroquia desde el padre Gabino Tepetate, con el padre Daniel, hasta ahora con el Padre Miguel Cano y por un tiempo con el padre José Guadalupe, se han transmitido a la comunidad conocimientos de fe y esperanza, por seguir en una vida de esfuerzo y lucha.

No dejando de lado sus raíces, cada año al término de semana santa toda la gente del pueblo, se va al cerro a convivir con sus familias y a no olvidar los dones que les han ofrecido aquellos campos y la semilla de unión y cooperación que Dios ha sembrado en ellos.

Alegres festejamos el 25 aniversario de nuestra parroquia y en esta semana también la festividad de nuestra comunidad.

Fuente: Recopilado por habitantes y encargados de la comunidad.

 

Horarios de Platicas

Platicas Pre-Bautismales

Platicas Pre-Bautismales en la parroquia Catequesis Pre-Bautismales 2do y 3er domingo de cada mes de 8 am. a 12 pm

Catequesis Pre-Bautismales en las comunidades de 7 a 9 pm.

1ra semana Cazadero y San Miguel
2da semana Puerta de Palmillas y Palmillas
3ra semana Paso de Mata y Santa Bárbara
4ta semana San Sebastián Norte /  San Sebastián Sur

Platicas Pre-Matrimoniales

Platicas Prematrimoniales 2do, 3er y 4to domingo de cada 2 meses de 8 am a 3 pm (Papás y padrinos 4 domingo de 12 a 3pm)
Proximos meses Noviembre y Enero 2019
  • Llevar cuaderno y biblia, llegar con tiempo.

Platicas Para Quinceañeras

Platicas Para quinceañeras 1er domingo de cada meses de 9 am y termina con la Santa Misa
Deberan de Asistir los Papás, Padrinos y Chambelanes
  • Llevar cuaderno y biblia, llegar con tiempo.
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Requisitos para Matrimonio

¿Que es el Sacramento del Matrimonio?

El matrimonio es una sabia institución del Creador para realizar su designio de amor en la humanidad.

La unión conyugal tiene su origen en Dios, quien al crear al hombre lo hizo una persona que necesita abrirse a los demás, con una necesidad de comunicarse y que necesita compañía. “No está bien que el hombre esté solo, hagámosle una compañera semejante a él.” (Gen. 2, 18). “Dios creó al hombre y a la mujer a imagen de Dios, hombre y mujer los creó, y los bendijo diciéndoles: procread, y multiplicaos, y llenad 

la tierra y sometedla”.(Gen. 1, 27- 28). Desde el principio de la creación, cuando Dios crea a la primera pareja, la unión entre ambos se convierte en una institución natural, con un vínculo permanente y unidad total (Mt. 19,6). Por lo que no puede ser cambiada en sus fines y en sus características, ya que de hacerlo se iría contra la propia naturaleza del hombre. El matrimonio no es, por tanto, efecto de la casualidad o consecuencia de instintos naturales inconscientes.

El matrimonio es una sabia institución del Creador para realizar su designio de amor en la humanidad. Por medio de él, los esposos se perfeccionan y crecen mutuamente y colaboran con Dios en la procreación de nuevas vidas.

El matrimonio para los bautizados es un sacramento que va unido al amor de Cristo su Iglesia, lo que lo rige es el modelo del amor que Jesucristo le tiene a su Iglesia (Cfr. Ef. 5, 25-32). Sólo hay verdadero matrimonio entre bautizados cuando se contrae el sacramento.

El matrimonio se define como la alianza por la cual, – el hombre y la mujer – se unen libremente para toda la vida con el fin de ayudarse mutuamente, procrear y educar a los hijos. Esta unión – basada en el amor – que implica un consentimiento interior y exterior, estando bendecida por Dios, al ser sacramental hace que el vínculo conyugal sea para toda la vida. Nadie puede romper este vínculo. (Cfr. CIC can. 1055).

En lo que se refiere a su esencia, los teólogos hacen distinción entre el casarse y el estar casado. El casarse es el contrato matrimonial y el estar casado es el vínculo matrimonial indisoluble.

El matrimonio posee todos los elementos de un contrato. Los contrayentes que son el hombre y la mujer. El objeto que es la donación recíproca de los cuerpos para llevar una vida marital. El consentimiento que ambos contrayentes expresan. Unos fines que son la ayuda mutua, la procreación y educación de los hijos.

Institución

Hemos dicho que Dios instituyó el matrimonio desde un principio. Cristo lo elevó a la dignidad de sacramento a esta institución natural deseada por el Creador. No se conoce el momento preciso en que lo eleva a la dignidad de sacramento, pero se refería a él en su predicación. Jesucristo explica a sus discípulos el origen divino del matrimonio. “No habéis leído, como Él que creó al hombre al principio, lo hizo varón y mujer? Y dijo: por ello dejará a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne”. (Mt. 19, 4-5). Cristo en el inicio de su vida pública realiza su primer milagro – a petición de su Madre – en las Bodas de Caná. (Cfr. Jn. 2, 1-11). Esta presencia de Él en un matrimonio es muy significativa para la Iglesia, pues significa el signo de que – desde ese momento – la presencia de Cristo será eficaz en el matrimonio. Durante su predicación enseñó el sentido original de esta institución. “Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”. (Mt. 19, 6). Para un cristiano la unión entre el matrimonio – como institución natural – y el sacramento es total. Por lo tanto, las leyes que rigen al matrimonio no pueden ser cambiadas arbitrariamente por los hombres.

Fines del Matrimonio

Los fines del matrimonio son el amor y la ayuda mutua, la procreación de los hijos y la educación de estos. (Cfr. CIC no. 1055; Familiaris Consortio nos. 18; 28).

El hombre y la mujer se atraen mutuamente, buscando complementarse. Cada uno necesita del otro para llegar al desarrollo pleno – como personas – expresando y viviendo profunda y totalmente su necesidad de amar, de entrega total. Esta necesidad lo lleva a unirse en matrimonio, y así construir una nueva comunidad de fecunda de amor, que implica el compromiso de ayudar al otro en su crecimiento y a alcanzar la salvación. Esta ayuda mutua se debe hacer aportando lo que cada uno tiene y apoyándose el uno al otro. Esto significa que no se debe de imponer el criterio o la manera de ser al otro, que no surjan conflictos por no tener los mismos objetivos en un momento dado. Cada uno se debe aceptar al otro como es y cumplir con las responsabilidades propias de cada quien.

El amor que lleva a un hombre y a una mujer a casarse es un reflejo del amor de Dios y debe de ser fecundo (Cfr. Gaudium et Spes, n. 50)

Cuando hablamos del matrimonio como institución natural, nos damos cuenta que el hombre o la mujer son seres sexuados, lo que implica una atracción a unirse en cuerpo y alma. A esta unión la llamamos “acto conyugal”. Este acto es el que hace posible la continuación de la especie humana. Entonces, podemos deducir que el hombre y la mujer están llamados a dar vida a nuevos seres humanos, que deben desarrollarse en el seno de una familia que tiene su origen en el matrimonio. Esto es algo que la pareja debe aceptar desde el momento que decidieron casarse. Cuando uno escoge un trabajo – sin ser obligado a ello – tiene el compromiso de cumplir con él. Lo mismo pasa en el matrimonio, cuando la pareja – libremente – elige casarse, se compromete a cumplir con todas las obligaciones que este conlleva. No solamente se cumple teniendo hijos, sino que hay que educarlos con responsabilidad.

La maternidad y la paternidad responsable son obligación del matrimonio.

Es derecho –únicamente – de los esposos decidir el número de hijos que van a procrear. No se puede olvidar que la paternidad y la maternidad es un don de Dios conferido para colaborar con Él en la obra creadora y redentora. Por ello, antes de tomar la decisión sobre el número de hijos a tener, hay que ponerse en presencia de Dios –haciendo oración – con una actitud de disponibilidad y con toda honestidad tomar la decisión de cuántos tener y cómo educarlos. La procreación es un don supremo de la vida de una persona, cerrarse a ella implica cerrarse al amor, a un bien. Cada hijo es una bendición, por lo tanto se deben de aceptar con amor.

El Signo: la Materia y la Forma

Podemos decir que el matrimonio es verdadero sacramento porque en él se encuentran los elementos necesarios. Es decir, el signo sensible, que en este caso es el contrato, la gracia santificante y sacramental, por último que fue instituido por Cristo.

La Iglesia es la única que puede juzgar y determinar sobre todo lo referente al matrimonio. Esto se debe a que es justamente un sacramento de lo que estamos hablando. La autoridad civil sólo puede actuar en los aspectos meramente civiles del matrimonio (Cfr. Nos. 1059 y 1672).

El signo externo de este sacramento es el contrato matrimonial, que a la vez conforman la materia y la forma.

La Materia remota: son los mismos contrayentes.

La Materia próxima: es la donación recíproca de los esposos, se donan toda la persona, todo su ser.

La Forma: es el Sí que significa la aceptación recíproca de ese don personal y total.

Efectos

El sacramento del matrimonio origina un vínculo para toda la vida. Al dar el consentimiento – libremente – los esposos se dan y se reciben mutuamente y esto queda sellado por Dios. (Cfr. Mc. 10, 9). Por lo tanto, al ser el mismo Dios quien establece este vínculo – el matrimonio celebrado y consumado – no puede ser disuelto jamás. La Iglesia no puede ir en contra de la sabiduría divina. (Cfr. Catec. nos. 1114; 1640)

Este sacramento aumenta la gracia santificante.

Se recibe la gracia sacramental propia que permite a los esposos perfeccionar su amor y fortalecer su unidad indisoluble. Está gracia – fuente de Cristo – ayuda a vivir los fines del matrimonio, da la capacidad para que exista un amor sobrenatural y fecundo. Después de varios años de casados, la vida en común puede que se haga más difícil, hay que recurrir a esta gracia para recobrar fuerzas y salir adelante (Cfr. Catec. no. 1641)

Matrimonio Civil

El matrimonio civil es el que se contrae ante la autoridad civil. Este matrimonio no es válido para los católicos, el único matrimonio válido entre bautizados es el sacramental. En ocasiones es necesario contraerlo –depende de las leyes del país – porque es útil en cuanto sus efectos legales. Los católicos casados – únicamente – por lo civil, deben casarse por la Iglesia.

Fuente: http://es.catholic.net/op/articulos/18315/cat/740/que-es-el-sacramento-del-matrimonio.html

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Parroquia

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Hoja parroquial no 61

Hostoria de la comunidad de San Miguel Arcángel

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Comunidad de Cazadero

La historia de la Iglesia de El Cazadero, data de aproximadamente del año de 1540, con la llegada del Virrey Don Antonio de Mendoza a los llanos de El Cazadero, lugar donde habitaban indios otomíes.
El nombre de “El Cazadero”, se debe a la información que circulaba sobre la gran cantidad de animales de la zona y que el año de 1540 se llevó a cabo la cacería más grande de la que antes se haya hablado, y es de aquí de donde se toma el nombre de la comunidad.
Para este tiempo, se sabe que la Hacienda que presenta un estilo Yucateco, ya se había construido y dentro de ésta misma, en un pequeño espacio se llevaban a cabo celebraciones privadas o especiales que solo eran para la realeza, éstas celebraciones eran presididas por sacerdotes que venían desde España y se celebraban en latín.
Con el paso del tiempo, Don Antonio de Mendoza mandó construir una capilla a un costado de la Hacienda y quien por iniciativa propia regaló las primeras imágenes a la comunidad, éstas fueron la Purísima, Sagrado Corazón y la imagen de San Bernardino; los ornamentos y vasos sagrados que se encontraban en la Capilla, eran objetos de oro y telas finas que eran exportadas y elaboradas en España.
Con la muerte de Don Antonio de Mendoza, la Hacienda y la Capilla pasó a manos de la congregación de monjas “Clarisas” quienes atendieron por un tiempo el lugar. Tiempo después, Miguel Peón tomó posesión de la Hacienda para tomar las riendas de ésta y hacerla más productiva, para este tiempo, la Parroquia de Polotitlán brindaba servicio a la comunidad de El Cazadero, donde de igual manera, las primeras celebraciones se hacían en latín y de espaldas a las personas, años más tarde se cambió esta orden y se comenzó a celebrar en castellano, como en este tiempo las normas de la Iglesia eran muy estrictas, a las mujeres no se les permitía la entrada al templo con la cabeza descubierta ya que era una falta de respeto hacia Dios, así como también no se tenía permitido tener la Biblia en los hogares de cada persona, éstos textos sólo los podían tener los sacerdotes.
En este lugar, se realizaban las fiestas patronales dedicadas a la Virgen de Guadalupe, a quien se tomó como patrona del pueblo, se realizaban misas y juegos tradicionales como palo encebado, puerco encebado, entre otros. Ya para los años de 1931 a 1935, cuando se encontraba en el poder el gobernador Saturnino Osornio, se desató la guerra cristera, cruzándose con la cristiada, lo que generó una orden del gobernador para cerrar todas las iglesias y escuelas privadas y crear la escuela pública; narran algunas personas que jinetes entraron a la capilla de la hacienda montados a caballo y saquearon el templo, los ornamentos los utilizaron para hacer caronas para sus caballos y el cáliz y copones para tomar en las cantinas, después de haber saqueado la capilla, ésta se convirtió en escuela durante varios años.
Después de que saliera del poder Saturnino Osornio, la Capilla regreso a manos de los dueños de la Hacienda, donde se tuvo una asamblea y se decidió que se donaría para el pueblo y éste se haría cargo de ella.
En el año de 1945, en la comunidad de El Cazadero, fue testigo del peor desastre que por accidente haya ocurrido en nuestro municipio: el choque entre un tren de carga y uno de pasajeros que transportaba peregrinos a San Juan de los Lagos, esta tragedia dejó 150 muertos y más de 300 heridos.
Con el paso del tiempo, la comunidad fue creciendo y la Capilla era pequeña para esa cantidad de personas, ya que a la misma acudían personas de San Miguel Arcángel y otras comunidades. Con la llegada del padre Santos Dal Vianco a la comunidad (él realizó su primera misa en tierra mexicana), se acordó elaborar un templo más grande que alcanzara a albergar a las personas. En este periodo la comunidad ya era atendida por la Parroquia de San Juan Bautista y posteriormente pasó a integrar a la Parroquia de Jesús el Buen Pastor.

En el año de 1960, se comenzó con la organización y recolección de cooperaciones para la construcción de ésta, el padre Santos con apoyo de los señores Pedro Cruz, Juan Aguilar, Aurelio Cruz, entre otros. El diseño del templo y la búsqueda de benefactores para la construcción de éste, estuvieron a cargo del padre Santos y para el 24 de noviembre de 1974, se fundó el templo de Santa María de Guadalupe, tal como que se conoce actualmente.
Este templo, como ya se mencionó antes, está dedicado a Santa María de Guadalupe, donde se realizan dos fiestas, una fiesta chica que se lleva a cabo el 12 de diciembre y la fiesta grande que se realiza el segundo fin de semana del mes de enero de cada año. Cabe mencionar que la comunidad cuenta con cuatro capillas que están dedicadas a Santa Cecilia, Santa Anita, San Isidro Labrador y Capilla de la Hacienda, en cada una de estas se realizan diferentes actividades que permiten el acercamiento de los fieles.
Algunos de los sacerdotes que han dado servicio a la comunidad: Margarito Vargas, Antonio, Reinaldo, Jesús Sánchez (quien inaugura Adoración Nocturna en 1957), pastor Trujillo Nava, Andrés Ocio Corona, Martin Rocha Huerta, Francisco Herrera, Víctor Ferro (Vicario). Sacerdotes Xaverianos: Santos Dal Vianco, Cesar, Santiago, Natalio. Parroquia Jesús el Buen Pastor: Gabino tepetate Hernández, Gabino Martínez, Daniel (Diacono), Miguel Cano Nolasco, José Guadalupe Mejía (Vicario), Jorge Jiménez (Xaveriano).
UNIDOS POR LA FE, UNIDOS POR EL AMOR, UNIDOS POR EL ESPÍRITU QUE CRISTO NOS DEJÓ. La comunidad de El Cazadero se une al festejo de los 25 años de nuestra Parroquia de Jesús el Buen Pastor
Fuente: Recopilación de habitantes de la comunidad El Cazadero, San Juan del Río. Salvador Paredes Estrella (Pastoral de la comunicación)

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Hoja Parroquial no 60

Historia de la comunidad de Cazadero

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Hoja Parroquial no 59

Historia de la comunidad de Palma de Romero

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Comunidad de Palma de Romero

La comunidad de Palma de Romero, comenzó a formarse en 1910 por la creación de la Hacienda Guadalupe Helgueros, propiedad del señor Jesús Helgueros, quien se casó con la señora Feliciana Reséndiz Chavez, siendo estos los primeros habitantes, posteriormente comenzaron a habitar personas provenientes de la comunidad de Paso de Mata, y es ahí cuando se empiezan a celebrar las primeras misas que se daban una vez al año.

Después se construyó un cuarto que servía para los habitantes de esta comunidad como capilla.

En el año de 1915, se seguían haciendo las misas cada año, después se empezaron a dar las primeras catequesis infantiles y para 1936, estos niños que pertenecían a comunidades como Buenavista y el Cuarto Centenario realizaron su primera comunión.

Durante estos años visitaban a la comunidad sacerdotes misioneros, los cuales celebraban las misas y bendición de los animales. El cuarto que se utilizaba como capilla ya no se usó,  si no que ahora se realizaba la celebración eucarística en la casa de la señora Catalina Reséndiz, en el año de 1970 aproximadamente; Estas celebraciones ya se realizaban cada 15 días, oficiadas por el padre Marcelo, el padre Albino y el padre Víctor Ferro, misma donde se realizaban bodas y bautizos. Pasado algunos años ya no fueron en esta casa, sino que se comenzaron a celebrar en la calle debajo de un huizache, ahora siendo estas celebradas por el padre Francisco Herrera, quien llego en el año de 1986 y ahora eran cada mes.

Este sacerdote fue el que promovió que se hiciera un lugar estable para las celebraciones y fue entonces cuando en 1989, se formó un comité de obras para la construcción del templo teniendo como presidente al señor Genaro Gonzales y como ayudantes a los señores Tereso, José, Nicolás y Margarito.

En el año de 1991, llego el padre Gabino Tepetate el cual oficiaba las misas cada ocho días, siendo los días martes la celebración eucarística y quedando el día 12 de diciembre como la fecha de la fiesta patronal de la comunidad.

Actualmente las celebraciones eucarísticas son celebradas por el párroco Miguel Cano, al cual agradecemos que las siga celebrando cada 8 días, y también le agracemos por las catequesis que nos han ayudado, en la formación para dar un mejor servicio a la comunidad.

Fuente: Habitantes de la comunidad y encargados. 

 

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Comunidad de Palmillas

Entre los años de 1940-1950 se construyó la capilla con ayuda de los  señores Domingo Romero,  Pedro Ávila, Francisco Bautista, Genaro Romero, José Arteaga, Jesús Romero y con ayuda de toda la comunidad iniciaron la construcción de la capilla, en la que antes se celebraba la santa misa llevando piedras, agua y materiales de distintos lugares a donde se construía la capilla años después se contaba con la presencia del Sr. Obispo Alfonso Toriz, que celebraba el sacramento de la confirmación, asistiendo personas de las comunidades vecinas.

Con una imagen de la virgen de Guadalupe que se peregrinaba por las casas se quedó en el  altar de esta capilla y en honor a ella,  las fiestas patronales se han festejado el 12 de diciembre, festejándole también en el mes de marzo.

Viendo la necesidad de la comunidad que ya no había espacio para tantas personas, iniciaron con una nueva obra en el año de 1993 Con  la autorización del Sr. obispo Alfonso Toriz y el apoyo del padre Gabino Tepetate Hernández que en ese tiempo era párroco, se construyó un templo más grande pensando a futuro, formando un comité que apoyo a la construcción.

Buscando medios  para financiar la obra visitando presidentes, gobiernos, y aportaciones de la comunidad con un plano original, en se fue levantando el templo acatando órdenes de la comisión de arte sacro.

 Cuando el gobierno aprobó la casa de salud en la comunidad en el año del 1999, se dividió el lugar dando parte del atrio de la iglesia pensando siempre en las personas de la comunidad quedando a un costado la casa de salud.

Con dos imágenes la misma magnitud de la patrona del templo nuestra señora de Guadalupe, una donada por el Sr. David Mendoza que luce en la sacristía del templo y la otra traída de San Miguel de Allende pintada al olio que fue donada y está en el altar.

 

Así a través de kermeses, rifas, gobiernos, peregrinos, donadores y la cooperación de los integrantes de palmillas se ha llevado acabo la obra. Desde el año 2000 se celebró la santa misa en el templo nuevo.

Cumpliéndose 23 años del inicio de esta obra el día 12 de diciembre del presente año se dará por concluida la construcción del templo y se tocaran por primera vez  las campanas del templo.

Unidos a la parroquia Jesús el Buen Pastor, festejamos el 25 aniversario de nuestra parroquia. Como párroco el Pbro. Miguel Cano Nolasco.

Fuente: Recopilación de habitantes de la comunidad, Paulina Marlene Coto Sánchez e integrantes de las pastorales.

 

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